Se pueden renunciar a muchas cosas cuando se toma la determinación de comer más saludable y evitar los productos procesados. Pero ella siempre será una tentación difícil de esquivar, y que aparece en los momentos de manta y sofá poniendo en riesgo nuestra fuerza de voluntad. Sí, es la pizza, un vicio tan poderoso como el chocolate para los golosos. Pero, ¿y si existiese una manera de comerla sin remordimientos?

Como explica la nutricionista de Mamá Campo y fundadora de ZÚA-Alimentación Saludable Vanessa Aguirre, una pizza no tiene por qué ser un atentado a la dieta. De hecho, ella asegura que es un plato que salva muchas de sus cenas (y las de sus hijos), y, además, “muy socorrido, y muy fácil de hacer”.

  • El secreto sí está en la masa. Como explica la experta, un problema habitual de las pizzas comerciales es que la masa contiene muchas calorías e ingredientes indeseables para la salud, como harinas refinadas, aditivos, grasas hidrogenadas o azúcares. “Lo ideal es hacer tu propia masa, con harina integral, levadura, agua y sal. O incluso con harina de arroz y maicena para hacerla sin gluten”. Otra opción aún más ligera que propone Aguirre es mezclar media coliflor triturada con harina de garbanzos, un huevo y queso parmesano molido, haciendo una masa baja en hidratos y muy rica en proteína.
  • El tomate importa, y mucho. No todos los tomates que venden en el supermercado son válidos si buscas hacer una pizza sana. “Lo ideal es hacer tu propia salsa de tomate casera, y si no se puede, entonces elegir una de calidad, sin aditivos, con aceite de oliva y, a poder ser, sin azúcares añadidos.
  • Busca la eficiencia del queso. Es decir, disfruta del queso no por la cantidad que haya en la pizza, sino por el sabor que aporte. “Los quesos que venden para pizzas, o los que llevan las opciones comerciales solo aportan textura, no sabor. Si pones muy poco queso, pero utilizas uno de verdad, el resultado será mucho más sabroso”, explica la nutricionista. Además, la textura se puede conseguir de otras maneras. ¿Su truco? Añadir yogur de cabra u oveja a modo de mozzarella. ¡No falla!
  • Verdura, el ingrediente estrella. No por ser una pizza debe prescindirse de ella. De hecho, en Italia la verdura aparece con frecuencia en ellas, ya que aporta sabor, nutrientes y muy pocas calorías.                                                                                Fuente: http://www.elmundo.es/yodona/fitness/2017/10/31/59f88a7eca474144398b4573.html

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